El mantenimiento y conservación del caballete incluye principalmente limpieza regular, protección contra la humedad y el sol y un almacenamiento adecuado.
Limpieza regular: la superficie del caballete debe limpiarse periódicamente con agua limpia para mantenerlo limpio y ordenado. Evite el uso de limpiadores químicos para evitar daños al caballete.
Protección contra la humedad y el sol: en ambientes húmedos o soleados, se deben tomar medidas de protección contra la humedad y el sol para prolongar la vida útil del caballete.
Almacenamiento adecuado: Cuando no esté en uso, el caballete debe almacenarse en un lugar seco y ventilado para evitar la humedad o la exposición a la luz solar.
A través de los métodos anteriores, el caballete se puede mantener y reparar de manera efectiva, extendiendo su vida útil.

